Gaviria sobre Correa

Gaviria sobre Correa: “No se puede relativizar la libertad de expresión”

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Lima
El ex presidente de Colombia César Gaviria estuvo de visita en nuestro país para participar en el Foro de Diálogo Andino-Estadounidense, organizado por IDEA Internacional y el Centro Carter. Aunque permaneció pocas horas en Lima, se dio tiempo para conversar con Correo sobre drogas, geopolítica y libertad de prensa.

¿Qué temas se abordarán en el Foro de Diálogo Andino-Estadounidense?
He venido fundamentalmente a hablar del reporte latinoamericano de drogas que trabajamos con el presidente Fernando Henrique Cardoso de Brasil, con el presidente Ernesto Zedillo de México, y con el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, que nos ha apoyado integralmente. Nos hemos metido en una cosa global, con europeos, con asiáticos, con personas muy representativas de la sociedad de Estados Unidos, y hemos encontrado un camino para entender mucho mejor el problema global de drogas para sugerir caminos.

¿Qué cambios han sugerido?

Nuestra propuesta es un poco del lado del consumo, de entender que una política más racional, más inteligente y más eficaz es considerar el consumo de drogas un problema de salud y no un crimen. En la medida que uno entiende que la gente que consume drogas tiene más un problema de salud o una adicción, y no que está cometiendo un acto criminal, encuentra alternativas de política para que los adictos reciban un apropiado tratamiento; inclusive por algún tiempo pueden recibir drogas de manera gratuita del Estado o de las instituciones que les ayuden. Esto es un poco lo que han hecho los europeos. Su política no será la mejor, pero es la menos dañina para la sociedad porque han mirado las cosas desde ese ángulo distinto.

¿Las políticas de países como Estados Unidos no han funcionado?

Estados Unidos todavía se mantiene como el país con más alto índice de consumo de drogas. La experiencia de meter a los consumidores a la cárcel no ha sido útil, no ha producido los resultados esperados y representa una inversión tal vez equivocada de los recursos. Cuando uno mira desde México la cantidad de muertos que hay en ese país, pues sí es importante mejorar y sobre todo enfrentar el tema de seguridad, pero esos esfuerzos, como el que ha hecho Colombia o Perú, sólo para mantener el statu quo, pues no parecen ser inteligentes, porque deberían llevar a que el problema sea cada vez menor y no cada vez mayor, como sucede.

¿Se debe legalizar el consumo de drogas entonces?

Eso es lo que hay que hacer: despenalizar y descriminalizar es lo que hay que hacer.

¿Todas las drogas?

Es lo que ha hecho Portugal y no ha encontrado ningún resultado negativo. Se disminuyó el consumo de heroína, tienen menos violencia, usan mejor sus recursos. Estados Unidos está avanzando velozmente hacia el uso medicinal de la marihuana porque es una realidad social. Lo que pasa es que eso no es completo. Además de descriminalizar, hay que poner un sistema de salud al servicio de la gente. Yo soy partidario de la descriminalización, sobre todo de las drogas blandas.

Sin embargo, por lo menos en el Perú, las instituciones vinculadas al tema de drogas se han opuesto rotundamente a la despenalización…

Hay que respetar a la gente que insiste en el total prohibicionismo, que es un poco la política de Estados Unidos. El consumo de drogas en Estados Unidos está igual, el 60% de los presos fuman marihuana y el 72% de los norteamericanos considera la política de drogas fallida. Uno no se puede aferrar a una política que no está generando los resultados que se esperaban.

HUMALA, CHÁVEZ Y CORREA

¿La llegada del presidente Humala al vecindario sudamericano cambia el panorama geopolítico en la región?

Yo no veo que haya cambiado, entre otras cosas porque el presidente Humala, tanto en el periodo de presidente electo como después de su asunción de mando, ha dado suficientes muestras de que no hace parte de ningún modelo, que no hace parte de ningún bloque, que lo que tiene es una política de reducir la pobreza y la desigualdad que creo que es bastante legítima y que, además, creo que es posible conseguir. Eso me parece lo importante. Además, ha dicho que va a defender los principios democráticos, que va a defender la libertad de expresión, la libertad de prensa, y que va a mantener la continuidad de la política económica; entonces, no veo razones para estar particularmente preocupado.

Hay quienes piensan que la llegada de Humala ha roto el equilibrio que existía entre el bloque de Perú-Chile-Colombia con el de Venezuela-Bolivia-Ecuador…

Esos equilibrios no se necesitan. Esos equilibrios sólo se necesitan si uno piensa que el continente está dividido en bloques, pero ésa es una idea equivocada. La experiencia venezolana es distinta a la ecuatoriana y es distinta a la boliviana, para empezar. Entonces yo no veo para qué ver el mundo con un prisma que no corresponde a la realidad, o sea gobiernos de corte socialista, de izquierda, o como uno los quiera llamar, se han dado en varios países con buenos resultados.

Pero existen coincidencias que resultan preocupantes, como el cambio de Constitución, del cual ya se está hablando en el Perú…

Y en Colombia también se hizo. Las constituyentes son instrumentos, no soluciones. Uno saca de una constituyente lo que busque. Si uno tiene objetivos que buscan fortalecer los valores democráticos, los controles, las libertades y los derechos fundamentales, y va a mantener las políticas económicas y los instrumentos, pues saca una buena Constitución. Si se preocupa por otras cosas y lo que está buscando es darle prioridad a los objetivos sobre las libertades, o sobre los controles, pues tiene un resultado muy diferente. Cuando se cita a una constituyente, lo importante es saber para qué.

Lo que se discute aquí es cambiar el rol subsidiario del Estado…

En Colombia se fortaleció la iniciativa privada y el Estado también se fortaleció. El Estado colombiano es mucho más poderoso que el de antes del 91, ¿pero es más poderoso en qué? En que tiene una justicia mucho más eficaz que antes. Hoy se necesita más mercado y más Estado, y tiene que ser posible conseguir las dos cosas.

¿Cómo ve la relación del presidente Rafael Correa con la prensa?

A mí me preocupa mucho cuando se relativiza la libertad de expresión y de prensa, porque creo que son valores absolutos y no relativos, y porque no se puede poner en peligro la libertad de prensa y de expresión en función de otros objetivos. Yo respeto ese principio, y pase lo que pase, donde sea, creo que es equivocado seguir un camino que no respete la libertad de prensa y de expresión, así uno le atribuya a los medios ciertos comportamientos por razones que uno cree que no son válidas.

Diario Correo de Lima

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